Por Nicolás Martins Barriga (Comisión 6)
En la Argentina, los jóvenes jugadores de básquet sueñan con tener una trayectoria similar a la de Manu Ginóbili o a la de Luis Scola, de jugar en la liga Nacional, recalar en la Europea, estar en la selección y, en lo posible, llegar a la mejor liga del mundo, la NBA.
Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos mencionó una frase célebre “Paso a paso. No concibo ninguna otra manera para lograr las cosas”. Aquella confesión de la leyenda del básquet es una especie de slogan para cualquier joven que aspira a ser alguien.
Para llegar a ese objetivo, se necesita un esfuerzo increíble, días enteros de entrenamientos, dejar de lado otros tipos de gustos, no poder llevar una vida como la de un chico normal, entre otros. Por eso muchos resignan su sueño y bajan los brazos. No es el caso de Facundo Vallejos, un joven platense que cotidianamente entrena con el anhelo de ser, en un futuro, un gran jugador.