Por Luis Rivera
El 16 de julio de 1950, un grupo de jugadores consumaron una de las hazañas más grandes de las que se tenga registro en la historia del fútbol mundial, uno de los impactos más notables que se agigantan con el paso del tiempo.
Basta un nombre para resumir la gesta. Eso, tan sólo eso, dimensiona la cuestión. Cuando se necesita no más que una palabra para definir algo tan grande es porque en realidad lo fue.