Por Osvaldo Fanjul
Atrás quedó una nueva desilusión mundialista y en el horizonte no se vislumbra un análisis profundo de los motivos por los cuáles recibimos "una trompada de Muhamad Alí". En el fútbol del "todo pasa" seguirá el pan y circo, porque nada se debate, nada se discute y todo lo deciden unos pocos o, en realidad, Julio Grondona, que sigue llevando su barco para el lado que va el viento, a pesar que hace mucho que perdió la brújula.
Don Julio no consulta, decide y no hay un sólo dirigente dentro del comité ejecutivo capaz de romper el molde, levantar la mano y decir "así no se puede seguir". Con Grondona la gran mayoría no está de acuerdo, pero le tienen miedo, le tienen terror y todos bajan la cabeza y acatan sus decisiones como mansos corderitos.