JÓVENES EN LA ESCUELA MEDIA
ARGENTINA: OPINIONES
EN TORNO A LAS PROPUESTAS DE FORMACIÓN
PARA EL TRABAJO EN LAS DISTINTAS MODALIDADES
FLACSO (Argentina)
Resumen
A lo largo de esta ponencia se intentará debatir y reflexionar a cerca
de las complejidades presentes en la relación entre la educación y el trabajo
en el contexto argentino actual. Para ello se profundizará en el análisis sobre
la influencia de las distintas variantes de modalidad de la escuela media
-técnica, bachiller y comercial- en relación con las propuestas de formación
para el trabajo.
Sostenemos que este es un aspecto relevante que hace a la experiencia
escolar de los jóvenes, es por ello que en este texto y partiendo de las
opiniones de los alumnos de los últimos años de escuelas media ubicadas en
distintos territorios del país, señalamos puntos en común y aspectos
diferenciales identificados en torno a las propuestas de formación que
promueven los establecimientos educativos. Se trabajará con el material
producto de una investigación más amplia: “Intersecciones entre desigualdad y
escuela media. Un análisis de las dinámicas de producción y reproducción de la
desigualdad escolar y social en cuatro jurisdicciones”, 2005-2007. Que se ha
desarrollado con Sede en FLACSO, en conjunto con
Introducción
En este trabajo se presentan los resultados de una
investigación cuyo objetivo principal ha sido analizar la situación actual de
la escuela media en nuestro país, en función de describir la producción y
reproducción y desigualdades en las experiencias de formación en torno a tres
ejes centrales: la política, las prácticas de lectura y escritura y la
formación para el trabajo.
Nuestro objeto central de interés refiere al eje de
formación para la vida productiva;
partiendo de allí, en este texto analizamos las complejidades actuales
en el vínculo educación-trabajo, abordando un aspecto de esta relación: la
influencia de las distintas modalidades en la propuesta de formación para la
vida productiva y el mundo laboral que promueven los establecimientos
educativos.
En el cuadro Nº 1 se presenta una descripción del
reconocimiento de las actividades de formación o capacitación para el trabajo
sobre la base de las respuestas relevadas en la encuesta aplicada durante la
realización del trabajo de campo de la investigación. Más específicamente, allí
se consultaba a los alumnos de los últimos años de las escuelas medias, por la
existencia de actividades de formación para el trabajo en el establecimiento
educativo al que asistían.
Una primera aproximación a los datos permite reforzar
la presencia de una imagen notoriamente dispar respecto a las propuestas de
formación para el trabajo, en función de la modalidad. En este sentido, es en
las escuelas técnicas donde los estudiantes reconocen claramente la presencia
de actividades que formen o capaciten para el trabajo. Si bien en la
jurisdicción de Neuquén adquiere un porcentaje muy inferior al resto, la
identificación de este tipo de actividades se presenta como tendencia
mayoritaria en la modalidad técnica.
Por su parte en las modalidades bachiller y comercial
la presencia es menor, y no se verifica una tendencia clara, manifestándose
contrastes acentuados en el interior de cada una de las jurisdicciones.
Cuadro Nº 1
Reconocimiento de
actividades de formación o capacitación para el trabajo.
Según modalidad y
jurisdicción
|
Escuela por modalidad |
Jurisdicción |
Hay actividades
que formen o capaciten para el trabajo |
|
|
Si |
No |
||
|
Bachiller |
Ciudad de Bs. As. |
51,79 |
48,21 |
|
Salta |
57,14 |
42,86 |
|
|
Neuquén |
37,93 |
62,07 |
|
|
La Plata |
37,80 |
62,20 |
|
|
Total |
48,16 |
51,84 |
|
|
Comercial |
Ciudad de Bs. As. |
65,52 |
34,48 |
|
Salta |
38,10 |
61,90 |
|
|
Neuquén |
17,44 |
82,56 |
|
|
La Plata |
3,57 |
96,43 |
|
|
Total |
32,12 |
67,88 |
|
|
Técnica |
Ciudad de Bs. As. |
81,13 |
18,87 |
|
Salta |
80,49 |
19,51 |
|
|
Neuquén |
13,56 |
86,44 |
|
|
La Plata |
95,00 |
5,00 |
|
|
Total |
66,20 |
33,80 |
|
Fuente: Elaboración propia, encuesta alumnos
de la investigación: “Intersecciones entre desigualdad y escuela media. Un
análisis de las dinámicas de producción y reproducción de la desigualdad
escolar y social en cuatro jurisdicciones”, 2005-2007.
Sobre este esquema general profundizamos en el análisis
de los relatos del conjunto de los estudiantes de las distintas modalidades:
Técnica, Comercial y Bachiller. A modo de aproximarnos a las complejidades
presentes en la relación educación y trabajo, hicimos hincapié en qué significa
para los estudiantes del mundo de hoy, una formación para un trabajo, partiendo
de sus propias experiencias.
En un mismo sentido, nos preguntamos qué
características adquiere esta formación en cada una de las modalidades, y qué
relaciones pueden establecerse en función del sector social. Partiendo de allí,
exploramos en las opiniones de los jóvenes, centralmente en aquellas que
elaboraron respecto a ¿qué perciben como aportes de la escuela, específicamente
en relación con la formación para un trabajo? De manera que la idea general es
señalar sus percepciones, prestando particular atención a las especificidades
de cada modalidad.
Presentamos el análisis en distintas secciones que se
corresponden con cada una de las modalidades, distinguiendo en cada caso
diversos elementos que dan cuenta tanto de valoraciones como puntos de tensión
respecto al vínculo educación y trabajo, e ilustraremos los aspectos señalados
a partir de una selección de relatos.
El modelo de la escuela técnica ha sido históricamente
y desde sus orígenes concebido como aquel con mayor conexión a la vida
productiva y al mundo del trabajo. Esta identificación sigue presente y recorre
la mayoría de los relatos de los estudiantes, independientemente de la
jurisdicción donde se ubique el establecimiento educativo al que asisten.
Entre los entrevistados inscriptos en esta modalidad
prevalece la afirmación de que las escuelas técnicas aportan herramientas de
utilidad para un destino laboral vinculado con las especificidades de dicha
propuesta. Desde aquí, la conexión que se establece desde la formación escolar
marcha en correspondencia con ciertos requerimientos básicos que demanda un
trabajo.
Hay un claro reconocimiento por parte del estudiantado
que las escuelas que imparten esta modalidad llevan a cabo actividades de
formación para un trabajo. Visión que, en gran parte, permanece asociada a las
ofertas escolares y fundamentalmente a los espacio de “taller”. Al parecer esta
instancia de aprendizaje vinculada a la práctica constituye un aporte nutriente
y vital de la modalidad técnica. La tensión entre la formación teórica y
práctica parece estar presente en estas apreciaciones y se consigan con
claridad en algunos de los relatos.
Los saberes puestos en práctica en la instancia del taller
se proyectan como útiles y valorados para desempeñarse en el ámbito laboral. De
allí, una fortaleza y la valoración positiva de la conexión entre la propuesta
de la modalidad técnica y el mundo laboral. En este mismo sentido, otros
análisis dados en el marco de esta misma investigación, pero focalizados en el
caso de
Asimismo este reconocimiento, destacado por los
estudiantes implica una diferenciación con el resto de las modalidades.
“-¿Qué te brindo la
escuela para llegar a desempeñarte en un futuro laboral?
-ah, bastante
conocimiento de lo que es trabajar… por ejemplo …cuando uno trabaja mucho en la
escuela, por ejemplo lo que a mí me ayudó bastante en los trabajos que
generalmente hago, son los talleres que yo hice acá en la escuela, por ejemplo
la electricidad, la soldadura, albañilería, por ejemplo cuando me sale algún
trabajo, me ayuda mucho lo que yo supe acá en la escuela para poderlo realizar
en el momento que lo estoy haciendo (…)” (Varón, 17 años, Escuela
Pública, Modalidad Técnica, Sector Social Medio, Neuquén).
“-¿Pensás que te
ayuda lo que estás viendo acá en la escuela para conseguir un buen trabajo?
- Sí
- ¿Y
particularmente qué materia?
- Los talleres, los
talleres y todo lo que tiene que ver con trabajar, con moverte, con práctica,
con conocer, es muy bueno eso; porque te deja ver la realidad de ahora” (Varón, 17 años, Escuela Privada, Modalidad Técnica, Sector
Social Medio,
“-¿Dónde creés que aprendiste más?
- (…) en talleres,
más que nada es en talleres porque después ves todo teoría en las otras, pero
aprendemos más en las materias técnicas” (Varón, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Técnica, Sector
Social Medio, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
Las apreciaciones
positivas, presentan nuevos contrapuntos frente a las posibilidades de
inserción ante un panorama laboral altamente complejo. Así como las
posibilidades y la intensidad de utilizar provechosamente los espacios de
formación para la vida productiva, señalan disparidades profundas entre
escuelas que imparten una misma modalidad.
El relato que exponemos a continuación, partiendo de las especificidades
del contexto local, señala una demanda por el reforzamiento de las actividades
prácticas dentro del espacio escolar.
“-¿Saliendo del colegio, con esta
orientación se puede conseguir trabajo acá?
-(…) mmmm, no creo,
no sé, a menos que tengas… no porque si querés hacer agronomía tenés que irte a
otra parte, pero sino, nada más tenés conocimiento de la agricultura, seguís
poniendo cultivos, sino no o sino nomás la apicultura, con la apicultura pero
no es suficiente conocimiento no, es así nomás, un paso que da de los temas
porque no lo hacen bien específico sino que lo plantean, dan definiciones y no
lo hacen bien al fondo.”
“-
¿A vos te parece que el colegio podría mejorar la formación para el trabajo?
¿qué podría mejorar la modalidad por ejemplo?
- sí puede ser, acá ven todo teoría pero no
lo hacen en la práctica, tienen un invernadero pero es uno chiquito bah, no
tiene mucho espacio de tierra, no es lo mismo verlo en teoría, estudiarlo así,
que en la práctica” (Mujer, 17 años,
Escuela Pública, Modalidad Técnica, Sector Social Bajo, Salta).
Existen escuelas técnicas donde se implementan sistemas
de pasantías, y los alumnos participan en espacios de trabajo concretos. De
acuerdo con la opinión de los entrevistados participantes, el pasaje por
experiencias de este tipo abre una instancia de acercamiento al espacio laboral
valorada positivamente. Han sido identificadas como situaciones en las que se
vive la experiencia del trabajador, y se llevan a cabo tareas que permiten una
mayor comprensión de la dinámica laboral. Las opiniones aquí relevadas marchan
en la misma dirección que lo señalado por investigaciones anteriores que han
abordado la temática de la relación educación y trabajo en el contexto
argentino contemporáneo. A pesar de los debates y las “controvertidas”
situaciones, parte de los estudiantes involucrados en este tipo de experiencias
las reconstruyen como pasajes positivos (Filmus, D. Miranda, A. Otero, A.
2004). La valoración no está centrada en la transmisión de conocimientos
técnicos específicos o en el reforzamiento de los aportes de la escuela
secundaria, sino en virtud de las posibilidades de aproximación a la “realidad”
laboral. Una realidad laboral pensada siempre distante y ajena a lo que sucede
en las aulas. En este sentido, más que a la transmisión de saberes técnicos
relativos al proceso de trabajo, los aspectos destacados remiten a la
comprensión de las relaciones vinculares entre trabajadores, y el ambiente
laboral en su conjunto. El acercamiento a un ambiente concreto de trabajo abre
paso al “aprender a manejarse” en un entorno laboral, ello constituye un aporte
de peso preponderante, bajo la opinión de estos estudiantes. La relación
cercana con un espacio laboral extra-escolar es apreciada, justamente por
aportar una experiencia singular. Asimismo, los alcances de la experiencia se
traducen en aportes que les permiten proyectarse en proximidad ante su futuro
laboral (Davenigno, V. et al.: 2007; Legarralde, M. Córica: 2007).
“-La pasantía trata
de hacerte entender cómo se manejan en la fábrica, cómo se comportan, cómo
tenés que reaccionar, (…); porque vos por ahí terminás la escuela y no tenés
una idea, en cambio con una pasantía vos sabés cómo se hacen las cosas (…) pero
hay otra parte que es más importante creo, el tema de comunicarte con los de
ahí adentro, porque influye mucho eso, porque hay gente que te está mirando y
tiene que ver cómo actúas vos, más allá de si trabajás o no, sino cómo te
manejás, las intenciones que tenés para la fábrica, y la educación que tenés” (Varón, 17 años, Escuela
Privada, Modalidad Técnica, Sector Social Medio,
“-Sí, sí yo creo que aprendo, creo que
aprendo, desde el punto de vista laboral, un mundo de trabajo que yo nunca
había visto, y creo que es una situación que más o menos comparten casi todos y
además desde el punto de vista de la parte técnica, no sé si he aprendido cosas
técnicas, creo que realmente he aprendido más cosas desde el punto de vista
laboral que cosas técnicas” (Varón, 17 años, Escuela
Pública, Modalidad Técnica, Sector Social Medio, Ciudad Autónoma de Buenos
Aires).
Como hemos visto prevalecen aspectos positivos en cuanto
a la valoración que los propios jóvenes
hacen de su paso por la escuela técnica. Esta valoración involucra diferentes
aspectos, que enfatizan en la transmisión de aprendizajes prácticos.
Si bien la formación de los talleres recorre el
conjunto, las características de los modelos institucionales de cada escuela,
conforman una fuente de nuevas diferencias, en este sentido el prestigio o
valoración social de las escuelas y la existencia de un sistema de pasantías
aparecen como centrales.
“… ¿En qué pensás que te ayudará haber pasado por esta
escuela, para desempeñarte en un trabajo?
-Y ya con salir de acá es como decir:”
¡Uy! Saliste de [la escuela x]”. Es todo una
influencia. Después aprendés muchos conocimientos cuando usás el torno, la prensadora,
un montón de herramientas” (Varón, 17 años, Escuela
Privada, Modalidad Técnica, Sector Social Medio,
La orientación de la modalidad técnica en torno a la
formación para el trabajo, no sólo es enfatizada por los alumnos que asisten a
la misma, sino que también es reconocida por estudiantes de otras modalidades.
A partir de la comparación entre modalidades se refuerza la percepción sobre
las diferencias, así lo ilustran los siguientes relatos:
“-(…) eh… hasta
ahora no veo cómo desempeñarnos, es estudiar, estudiar y listo. Después, si vas
a seguir alguna carrera, en esa carrera que te enseñen el camino, y vos
estudias y acá te dan teoría, teoría y algunas prácticas, que sé… esto no es
como una técnica que ya salís sabiendo que podes hacer (…)” (Varón, 19 años, Escuela Pública, Modalidad Bachiller,
Sector Social Bajo, Salta).
“(…) no sé, yo sé
que tienen una salida laboral allá ellos, mientras que nosotros no tenemos una
salida, tenemos una orientación nada más, un título, mientras que ellos ya
tienen para ir a trabajar…” (Mujer, 17 años,
Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Bajo, Salta).
Para el caso de la modalidad bachiller las opiniones de
los estudiantes nos enfrentan a un panorama bien distinto. La función
preponderante y destacada de esta modalidad, como tradicionalmente lo ha sido,
se reconoce en su aspecto de preparatoria para estudios posteriores.
Mayoritariamente los relatos la evocan como un tránsito a la universidad.
Contrariamente el papel de formación para la vida productiva no aparece en
primer plano ni es reconocido por los alumnos como parte de las preocupaciones
centrales de las escuelas.
Los estudiantes consideran que la propuesta escolar que
reciben se orienta bajo la función propedéutica y esto conforma una
característica distintiva. El vínculo con actividades específicas de formación
para un trabajo no parece ser reconocido como el común denominador de los
establecimientos de la modalidad.
“-¿En este colegio crees que es importante
la formación para el trabajo?
-No sé si tan así, lo ven como que hay que
formarse para alguna vez trabajar, pero con lo que se hace creo que te prepara
más que nada para estudios posteriores, como es la universidad, no para
trabajar, creo que no…” (Varón, 19 años,
Escuela Privada, Modalidad Bachiller, Sector Social Alto, Salta).
“(…) en realidad no sé si te forma para un trabajo
específico, te van dando herramientas que uno va desechando a partir de tu
gusto o no, para trabajo no sé si te da, no sé, te da más que nada el tema de
seguir estudiando después, de terminar la secundaria…” (Mujer, 17 años, Escuela Privada, Modalidad Bachiller,
Sector Social Alto, Neuquén).
“-Respecto a los saberes de la escuela, las materias, ¿te ayudaron en
algo para conseguir trabajo?
-No. Creo que me ayudo más la calle. No. No
fue la escuela. Este colegio apunta más a la universidad, a seguir estudiando.” (Mujer, 17
años, Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Medio,
Los bachilleratos parecen transmitir una concepción
bastante difusa de la formación para el trabajo, pocas veces se reconocen
actividades propuestas por las escuelas orientadas en este sentido.
Para la mayoría de los alumnos inscriptos en esta
modalidad, los aportes de las escuelas en relación con el acceso y desempeño en
el mundo laboral, enfatizan en cuestiones que no están vinculadas con un saber
específico, sino que tienen que ver con la capacidad de relacionarse con el
entorno.
Sin embargo, las propuestas parecen presentar notorias
diferencias. Es sobre todo en los bachilleratos del sector social alto donde se
reconocen ofertas de mayor amplitud, vinculadas con distintas formas de expresión
o por ejemplo la enseñanza de un idioma valorado en el mercado laboral.
“(…) Gracias al
colegio aprendí… a ser un poco más atento con los demás (…) es lo único que
tengo para salir e ir a algún lado a buscar un trabajo, ser abierto y saber cómo
hablar con las demás personas” (Varón,
19 años, Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Bajo, Salta).
“¿Hay alguna
actividad que se haga o alguna clase que sirva para prepararte para un trabajo?
-Está teatro y
ahora íbamos a empezar un taller de cine (…) Nosotros tenemos taller de
historia del arte, de filosofía y ahora tenemos seminarios de teorías políticas
y económicas. Ah, bueno los de
aplicación, los que podemos entrar en contacto con los problemas que hay más
que nada en la región. Sí, creo que todo ayuda un poco, de cierto modo, a que
vos vayas definiendo y viendo qué vas a hacer en tu vida y cómo te vas a
desarrollar en eso que decidiste hacer” (Mujer, 17 años, Escuela Privada, Modalidad Bachiller,
Sector Social Alto, Neuquén).
“-Te parece que esta escuela, vos decías que es una
buena formación… ¿Qué cosas crees que a futuro te pueden servir para
desempeñarte en un trabajo?
-(…) Por ejemplo el inglés que se recibe en este
colegio está por encima de los demás colegios (…) yo creo que el inglés hoy en
día es algo indispensable y que a futuro el que no sabe inglés difícilmente
encuentre trabajo, esta es la facilidad que en un futuro quizás termine siendo
decisiva. (…) con un colegio tan exigente uno está acostumbrado a tener que estudiar,
trabajar duro, que es lo que se busca hoy en día cuando se busca un empleado” (Mujer, 17 años, Escuela Privada, Modalidad Bachiller,
Sector Social Alto, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
Una cuestión que aparece de manera frecuente es el
valor que tiene la incorporación de las rutinas escolares en relación con las
demandas del mundo laboral. Más que contenidos curriculares se reconocen
aspectos generales del dispositivo escolar que coincidirían con las exigencias
laborales. El esfuerzo y la responsabilidad que exige la escuela y las
exigencias del mundo del trabajo, marchan en un mismo sentido, desde allí la
escuela aparece como un antecedente central para el desempeño laboral y este
aporte el principal promotor del vínculo educación-trabajo.
“-(…) La responsabilidad de haber ido a la
escuela todos los días y estudiar, todas esas cosas te van formando para el día
de mañana cuando tengas un trabajo. Las responsabilidades van a ser otras, pero
tener varias responsabilidades te ayuda para el día de mañana poder
desempeñarte en un trabajo” (Varón, 16 años,
Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Medio,
“(…) es un colegio
que nos brindó muchísimo, tuvimos en estos años la posibilidad de decir libremente
lo que nos gusta y lo que nos disgusta, la posibilidad de hablar con el otro,
que siempre estén las autoridades para acercarle reclamos (...) el tema de la
responsabilidad, el haber estudiado”. (Mujer, 17 años,
Escuela Privada, Modalidad Bachiller, Sector Social Alto, Neuquén).
En una misma dirección, los aportes en torno a
conocimientos generales adquieren peso. Los relatos señalan que la escuela
transmite un acervo valioso tanto para la socialización laboral como social.
Pero al mismo tiempo se establecen nuevas demandas
hacia la escuela como la inclusión de opciones que permitan asesoramiento y
orientación para la etapa posterior a la finalización del nivel medio. Frente a
un contexto que genera múltiples incertidumbres la función orientadora de la
escuela media, sigue siendo en muchos casos un desafió aún pendiente. Como
retoman otros estudios esta demanda involucra orientación tanto en relación con
las posibilidades de inserción laboral como de información respecto a las
ofertas educativas. Este aspecto se vincula con las opciones que forman parte
del marco desde donde se construyen proyectos a futuro, lo que implica
reflexionar sobre los aportes de la educación en función no sólo de la
formación para el trabajo, sino de la inclusión social en sentido amplio
(Jacinto, C. 2006).
“-¿En qué pensás que te ayudaría haber pasado por la
escuela secundaria para desempeñarte en un trabajo?
-En conocimiento, en lo que es cultura general, saber
los conocimientos básicos de matemática, literatura, de historia mundial, de
-¿Te parece que la escuela secundaria te tiene que
formar para un trabajo?
-Sí, más en el último año como estamos nosotros, una
materia que oriente a encontrar tu vocación, una materia orientadora” (Varón, 16 años, Escuela Pública, Modalidad Bachiller,
Sector Social Medio,
“-¿En qué pensás que te ayuda haber pasado por
la escuela secundaria, para desempeñarte en un trabajo?
-Para mí la escuela
es fundamental… es importante saber, tener algo de lo que es lengua –
literatura, tenemos geografía para saber un poco de las naciones, cómo están
divididas y demás… y la lengua es fundamental para no tener tantos errores de
ortografía, cuando necesitas llenar un talonario” (Mujer, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Bachiller,
Sector Social Medio,
La apropiación de elementos de cultura general es vista
como una necesidad para el desempeño de actividades básicas, comunes a
cualquier tipo de trabajo. De este modo, la inclusión de asignaturas de
formación general, característica del currículum de la educación secundaria,
adquiere sentido, a pesar de la percepción inmediata de la escasa utilidad de
los contenidos en relación con lo esperado.
Ahora bien más allá del reconocimiento de ciertos aspectos
valiosos, hay relatos que nos enfrentan a opiniones contrastantes. Los párrafos
que siguen expresan la débil e incluso nula conexión de la propuesta escolar en
relación con un desempeño laboral. Aquí la transmisión de aprendizajes
vinculados con el trabajo involucra experiencias relacionadas con ámbitos
extra-escolares y no se reconocen aportes desde el espacio escolar.
“-¿Qué te aportó,
hasta ahora, la escuela para desempeñarte en el trabajo?
-Nada… lo que yo
sé, lo sé porque lo aprendí pero que… la escuela que me haya enseñado así
cosas, no.
-¿Y dónde lo
aprendiste?
-Eh… me lo enseñaron mis papás, mis hermanos… mi
familia” (Mujer, 17 años,
Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Bajo,
“-¿Qué te aporto
la escuela para desempeñarte en el trabajo en que vos estás?
-Nada, creo que nada.
-¿Y dónde lo aprendiste?
-Haciéndolo, lo aprendí solo… Ayudándome con los
compañeros y eso” (Varón, 17 años,
Escuela Pública, Modalidad Bachiller, Sector Social Bajo,
En el caso de la
modalidad comercial, en las opiniones de la mayoría de los estudiantes
entrevistados no se registran actividades y propuestas contundentes de
formación para un trabajo. Si bien en épocas anteriores esta modalidad, al
igual que la técnica, era reconocida como una orientación estrechamente
vinculada con la formación laboral, lo específico de la modalidad comercial
aparece escasamente en los relatos. Al analizar los aportes de la escuela para
desempeñarse en un trabajo, encontramos opiniones encontradas y al mismo tiempo
difusas entre los alumnos.
“(…) Acá lo de la escuela sí me está
sirviendo en mi trabajo, por ejemplo, ahora que me están enseñando administración,
administro un poco del negocio y todo eso” (Mujer, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Comercial,
Sector Social Medio, Salta).
“¿Qué te brindó o aportó hasta ahora la
escuela para saber desempeñarte en el trabajo?
-La verdad, que no… no sé, no, no lo puedo,
cómo decirte no encuentro nada, en un trabajo que me haya enseñado la escuela.
(…) por ahí bueno así nomás, por ahora es sacar cuentas.” (Varón, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Comercial,
Sector Social Bajo, Neuquén).
En términos generales, la percepción de los escasos
aportes de la experiencia escolar en relación con la formación para el trabajo
y la vida productiva, cobran una presencia mayor y significativa entre los
estudiante de las escuelas comerciales de sector social bajo. Estas visiones
permanecen estrechamente conectadas a una demanda hacia la propuesta escolar, y
hacia su escuela en particular.
En este caso la combinación entre escasos aportes y
escasas exigencias manifiestan una mirada crítica al establecimiento educativo
al que asisten. Pero también involucra distintas dimensiones sobre la
funcionalidad de las escuelas, donde las especificidades de la modalidad
tampoco remiten a experiencias valoradas positivamente.
-“¿Qué cosas aprendiste en la escuela que
te ayudan en el trabajo, o te van a ayudar en
trabajos futuros?
-¿Sinceramente? ¿la verdad digo?
-Sí
-Nada, el respeto nada más, el respeto, el
trato con las personas. Capáz que acá
aprendí a respetar un poco más y eso te sirve en el laburo también, tener
respeto por las personas, pero después (…)”
-(…) ¿Qué cosas podrías aprender en la
escuela para el trabajo?
-Lo que deberían enseñar es carreras a
futuro
-¿Un oficio?
-Un oficio, algo de eso, para ya terminar
la secundaria o seguir una universidad o ya entrar a algún lado, eso estaría
bueno, pienso.
-¿Y te parece que eso hoy por hoy no se da?
-No, en algunas escuelas puede ser…
-En esta escuela desde lo contable por lo
menos ¿no aparece?
-No” (Varón, 17 años,
Escuela Pública, Modalidad Comercial, Sector Social Bajo, Ciudad Autónoma de
Buenos Aires).
En coincidencia con
los puntos destacados por los estudiantes de la modalidad bachiller se
reconocen distintos aspectos vinculados con la responsabilidad y la capacidad
de relacionarse con el entorno, estos elementos constituyen un aporte válido a
la hora de desempeñarse en un trabajo. No obstante, no se distinguen claramente
saberes específicos trasmitidos desde la propuesta escolar orientados hacia la
formación para un desempeño laboral en particular.
“-¿Qué te parece importante aprender en la escuela para
desempeñarte en el trabajo?
-Y qué sé yo, y sería ser responsable (…) que uno
llegue a horario a un trabajo como llegar a la escuela, ténes que llegar a
horario, la responsabilidad, la asistencia, estar siempre atento, a todos los
temas, y llevarse bien entre todos, en la escuela es lo mismo que en un
trabajo” (Varón, 16 años,
Escuela Pública, Modalidad Comercial, Sector Social Bajo, Neuquén).
-¿Te parece que en esta escuela se le da importancia a
la formación para un trabajo?
-Sí, sí da la formación.
-¿Y en qué cosas ves esa importancia?
-En los profesores, ellos son los que se esmeran porque
los alumnos sean cada vez mejores.
-(…) ¿Y qué cosas te parecen necesarias saber para
desempeñarte en un trabajo?
-No, o sea, en un trabajo lo único que tenés que ser es
cordial, tener buenos modales, que te respeten, saber las cosas básicas pero de
una persona, después en un trabajo se aprende todo porque te van explicando” (Mujer, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Comercial,
Sector Social Bajo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
La “educación” es una condición valorada al momento de
desempeñarse en un trabajo o adquirir una responsabilidad. Sin embargo, es
difícil identificar contenidos que contribuyan en el desempeño de una
experiencia laboral concreta. Los aportes de la escuela, en cuanto a la
formación para un trabajo, se reconocen en distintos aspectos que no se asocian
linealmente con la transmisión de conocimientos específicos vinculados
estrechamente con la modalidad.
Además de los aspectos hasta aquí señalados, en algunos
relatos el acceso a un conjunto de saberes en torno a los derechos que
involucra una relación laboral asalariada son identificados como un plus sobre
aquellos jóvenes que no han podido acceder a la educación secundaria.
“-En tu caso ¿en qué pensás que ayudó la escuela
secundaria para desempeñarte en un trabajo?
-En que no me roben en el sueldo, porque algunos que
son analfabetos y le dicen que cobran doscientos pesos y en el cheque dice dos
mil pesos y le sacaron toda la plata los jefes, alguno que le fue a cobrar” (Mujer, 17 años, Escuela Pública, Modalidad Comercial,
Sector Social Bajo,
Un breve repaso del texto nos permite
entrever que las opiniones de los estudiantes inscriptos en distintas
modalidades se nutren de experiencias muy disímiles entre sí. Entre los alumnos
de sectores medio y bajo concurrentes a las escuelas técnicas prevalece una
valoración positiva de las características de la modalidad, en función del
reconocimiento de la inclusión de propuestas directamente vinculadas con la
formación para el trabajo. Fundamentalmente, las instancias de aprendizaje en
los espacios de taller conforman un aspecto destacado. Los saberes involucrados
en dichas prácticas son reconocidos como herramientas útiles para el desempeño
laboral y proyecciones de inserción laboral futura.
Los estudiantes de las escuelas técnicas contraponen
más claramente la realidad de la escuela a la realidad del mundo del trabajo,
con el que toman contacto en diversas actividades de práctica en fábricas,
talleres, pasantías. Al tiempo que el tránsito por escuelas de esta modalidad,
parece ofrecer cierta seguridad a los estudiantes en relación con el acceso al
mundo del trabajo. Situación identificada como una característica diferencial
de la modalidad. Este punto coincide, con lo señalado por investigaciones
anteriores, donde también se ha observado la influencia positiva de la
modalidad técnica en tomando en cuenta las trayectorias laborales de jóvenes
egresados recientes (Filmus, D. et al.: 2001).
Por otra parte, en los relatos de los estudiantes de la
modalidad bachilleres no se reconoce con precisión un núcleo común de
actividades de formación para un trabajo trasmitidas desde la propuesta
escolar. Lo notorio es que los alumnos distingan el predominio de oferta
fuertemente orientada hacia la continuación de estudios superiores; situación
que pesa en la configuración de expectativas a futuro de los estudiantes. Esto
aparece reforzado en las expresiones de los estudiantes de las escuelas del
sector medio y alto. Las imágenes que parecen trasmitir las escuelas de
sectores medio y altos se orientan en función de estimular y preparar para la
continuación de los estudios superiores y no registran dentro de sus
preocupaciones la formación para el trabajo.
A diferencia de la modalidad técnica, tanto para el
caso de los estudiantes de bachilleres
como comerciales, los aportes de la experiencia escolar secundaria en relación
con la formación para un trabajo, discurren por aspectos que escasamente tienen que ver con la
transmisión de saberes específicos propios de la modalidad. Se destacan y
enfatizan como valiosos los aportes de conocimiento general, la formación
disciplinaria, y relacional.
Sin embargo, las miradas nos enfrentan con situaciones
muy diversas. Hay casos donde se reconocen como escasos o nulos los aportes
escolares en relación con el mundo productivo y laboral, opinión enfatizada en
los estudiantes de escuelas de bachilleres y comerciales del sector social
bajo.
En el interior de cada una de las modalidades la
formación para el trabajo aparece vinculada a aspectos muy diferentes, por
sobre ello, las características específicas de cada escuela y los disímiles
contextos regionales establecen nuevas diferencias.
Las variantes de modalidad en conexión con las
desigualdades sociales y regionales nos enfrentan ante un panorama complejo. La
diversidad de propuestas de formación para el trabajo, así como las miradas de
los jóvenes estudiantes respecto al “trabajo”, fueron también señaladas en los
abordajes que han enfocado en las distintas jurisdicciones comprendidas en esta
investigación (Davenigno, V. Austral, R.:2007; Legarralde, M. Córica, A.: 2007;
Martínez, S. et al. 2007; Zaffaroni, A. y Martínez, S.: 2007).
Es posible indicar fuertes discrepancias en los relatos
de los estudiantes. Se reconocen ofertas, estímulos y propuestas diferenciales
en función de las modalidades. La modalidad técnica promueve experiencias
reconocidas como estrechamente vinculadas a la formación para un trabajo,
mientras que en el resto de las modalidades este reconocimiento es más difuso y
tienden a acentuarse las diferencias en función del sector social al que
atienden las escuelas.
De modo que retomando las preguntas iniciales, en lo
referente a la modalidad, podemos decir que para estos estudiantes la formación
para el trabajo que transmiten las escuelas secundarias adquiere sentidos distintos,
principalmente en función del sector social. Situación de partida que habilita
la elaboración de proyectos bien diferentes de cara al mundo laboral, tanto
en la actualidad como para un futuro los aportes escolares del nivel medio en
torno a la formación para el trabajo parecen no tener un horizonte común.
Asimismo, gran
parte de las opiniones vertidas por estos estudiantes de escuelas medias
parecen estar teñidas por concepciones tradicionales en torno a lo que implica
una formación para el trabajo. El desafío de ampliar las miradas sobre esta
compleja temática involucra ahondar en la discusión y establecer nuevos
replanteos sobre el conjunto de las propuestas educativas. Consideramos que el
sentido de este esfuerzo marcha a la par de reflexionar sobre cómo desde la
escuela pueden construirse perspectivas que interpelen al ámbito del trabajo
(Birgin, A. 2004).
Notas
1. Para el
desarrollo de esta ponencia se han utilizado el conjunto de las entrevistas
realizadas a los alumnos de escuela media de las jurisdicciones bajo análisis
(Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Salta, Neuquén;
considerando el sector social y la modalidad de la escuela a la que asisten. El
material es producto del trabajo de campo de la investigación “Intersecciones
entre desigualdad y escuela media. Un análisis de las dinámicas de producción y
reproducción de la desigualdad escolar y social en cuatro jurisdicciones”,
2005-2007.
3. Véase Gallart M. A. (2006), La construcción
social de la escuela media. Una aproximación institucional.
4. Un informe
reciente sobre jóvenes egresados de la modalidad comercial puede verse en Davenigno, V; Iñigo, L. Skoumal, G.
“Inserción laboral y educativa de jóvenes egresados de la modalidad comercial
en la ciudad de Buenos Aires”. Ponencia presentada en: 7.ª Congreso Nacional de
Estudios del Trabajo. ASET. Agosto de 2005. Buenos Aires.
Bibliografía
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el trabajo en escuelas medias de
Davenigno, Valeria y Austral Rosario (2007). Diversidad y desigualdad en las
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Birgin, Alejandra
(2004). La escuela en el contexto de las transformaciones del trabajo y de los
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Discutiendo rumbos en América Latina. redEtis (IIPE-IDES); MTCyT,
Filmus D., C. K., A. Miranda y M. Moragues (2001). Cada vez
más necesaria, cada vez más insuficiente: la escuela media y mercado de trabajo
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Filmus Daniel, Miranda Ana y Otero Analía (2004). La
construcción de las trayectorias entre egresados de la escuela media. Jacinto
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Latina”, Buenos Aires, RedEtis, IIPE-IDES/MECyT/ MTEySS,
Jacinto Claudia (2006). La escuela media:
reflexiones sobre la agenda de inclusión con calidad. Buenos Aires, Fundación
Santillana.
Legarralde, Martín y Córica Agustina
(2007). Desigualdad educativa en la formación para el trabajo: una mirada desde
estudiantes del colegio secundario. XXVII Congreso Internacional LASA 2007,
Martínez, Silvia;
Natalia Fernández y Ponzoni Helena (2007). Estudiantes en la Escuela Técnica de
Zaffaroni Adriana y
Martinéz Silvia (2007). Subjetividad, escuela y trabajo. Miradas y sentidos de
los estudiantes respecto al trabajo en las provincias de Salta y Neuquén. 8vo Congreso Nacional de Estudios del
Trabajo. Buenos Aires, 8 al 10 de agosto de 2007, Asociación Argentina de
Especialistas en Estudios de Trabajo.